Aplicaciones web
Sistemas internos y MVPs construidos alrededor de tu proceso, no al revés.
Cuando la operación vive en hojas de cálculo, WhatsApp y copiar y pegar, el problema deja de ser de esfuerzo y pasa a ser de sistema. Construimos aplicaciones, portales e integraciones alrededor de tu proceso real.
No damos por hecho que el servicio que nos piden sea el que hace falta. Empezamos por entender qué está fallando hoy: a veces la respuesta es otra, y decirlo a tiempo te ahorra dinero.
No todos los proyectos llevan todo. En la consultoría definimos cuáles de estas piezas aplican a tu caso y en qué orden.
Sistemas internos y MVPs construidos alrededor de tu proceso, no al revés.
Tus clientes consultan su información solos, en vez de escribirte para preguntar.
Los números del negocio en una sola pantalla, actualizados sin que nadie los arme a mano.
Reservas, turnos, cobros recurrentes y recordatorios, funcionando sin supervisión.
Conectamos las herramientas que ya pagas para que dejen de trabajar por separado.
Lo que hoy hace una persona a mano todos los días, hecho por el sistema.
Mapeamos el proceso actual paso por paso y dónde se pierde tiempo o información.
Definimos qué se construye primero. Casi siempre conviene un MVP antes que el sistema completo.
Entregas parciales que puedes usar y opinar, en vez de esperar meses a ver algo.
Puesta en producción, capacitación y mejoras. El código y los accesos quedan a tu nombre.
Elegimos la herramienta según el proyecto, no al revés. Estas son las que usamos con más frecuencia en este pilar.
Muchas veces sí, y en ese caso te lo decimos. Solo recomendamos software a medida cuando ninguna herramienta cubre el proceso, o cuando pagar varias suscripciones ya cuesta más que construirlo.
Un MVP acotado suele medirse en semanas; un sistema completo en meses. Preferimos entregar algo usable temprano y crecer desde ahí, en vez de desaparecer medio año.
Tuyo. El repositorio, el hosting y las cuentas de servicios quedan a nombre de tu empresa. No construimos dependencia como modelo de negocio.
Si la herramienta tiene API o webhooks, casi siempre sí. Parte del descubrimiento es verificarlo antes de prometerlo, no después.
Un buen sistema interno no sirve de nada si no entran clientes. Por eso miramos también de dónde vienen y cómo llegan.